Su dueño está condenado a cadena perpetua y a las autoridades no le cuadran que se haya alcanzado esa cifra.

Una carta de Yu-Gi-Oh! se vende por 13,4 millones de dólares: pero esconde una historia turbia

No es la primera vez que nos hacemos eco de un objeto que se ha vendido por cifras mareantes, pero es algo que no deja de sorprendernos. Ahora, la historia que os contamos tiene a la saga Yu-Gi-Oh! como protagonista, ya que una carta de su colección se ha vendido por más de 13 millones de dólares en una subasta en China. Como para que la pierda el mensajero.

En el portal Kotaku vemos la historia al completo. La carta en cuestión ha alcanzado esa cifra escalofriante porque es una edición Blue-Eyes White Dragon que corresponde al 20º aniversario. Es una pieza de colección anunciada en 2018 y solamente hay 500 copias en todo el mundo. En la subasta se han batido todas las marcas, ya que si bien se habían llegado a vender por cerca de 2.000 dólares, llegar a los 13.4 millones en su subasta es absolutamente otro nivel.

Konami es la propietaria de la marca Yu-Gi-Oh! y es una de las sagas de cartas más populares del mundo desde hace bastantes años. Las cartas como la subastada solamente se pudieron comprar en exclusiva a través de su web y, desde su puesta en el mercado, es prácticamente imposible verlas, por lo que los coleccionistas no se cortan a la hora de invertir en ellas.

Una carta de Yu-Gi-Oh! se vende por 13,4 millones de dólares: pero esconde una historia turbia

Se ha vendido por un valor muy superior al que tendría y es muy extrañoMás allá de su valor, este tipo de cartas que se venden por cifras astronómicas tienen su historia detrás. Al parecer, fue incautada en un sonado caso de corrupción que tuvo lugar en la provincia de Anhui, China. La policía, como hace en estos casos, fueron catalogando el valor de los objetos que tenía en posesión el detenido, quien habría malversado más de 10 millones de dólares en un fondo del gobierno, algo que es delito capital en China y tiene la pena de cadena perpetua. Además, tenía una PS4 o una Switch de oro, entre otras piezas.

Lo curioso del caso es que la carta no tiene un certificado de autenticidad, algo que es imperativo en los productos de colección para asegurarse de que es algo legal y no una copia. La subasta comenzó a un precio de 45.000 dólares y subió rápidamente, algo extraño. Hasta que alcanzó la cifra final de 13.4 millones de dólares. A pesar de todo, es un precio bastante superior a lo que realmente vale, por lo que se está intentando buscar una explicación lógica para haber alcanzado esta ruptura de mercado, por lo que las autoridades han retirado el producto y no se sabe qué va a pasar.

Yu-Gi-Oh y Curiosidades y videojuegos.

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