Este empleado de Microsoft se hizo de oro a base de robar y vender códigos de Xbox, hasta que le pillaron.

Mansiones por todo el mundo, yates de lujo, coches caros y 10 millones de dólares recaudados, tras robar a una de las compañías más ricas del planeta. No es la trama de la nueva serie de Netflix, ni la vida del Dioni: es la historia de un ingeniero de Microsoft encargado de probar la seguridad de su tienda, quien, en un alarde de picaresca, aprovechó su posición para robar códigos de prepago de Xbox a mansalva sin nadie que le parara. Hasta que le pillaron, claro.

El caso es que Volodymyr Kvashuk entró a trabajar en Microsoft en 2017 para probar los métodos de pago de su tienda web, explican en Bloomberg. La compañía les otorgaba crédito “gratis” para comprar productos físicos, ya fueran consolas como tablets Surface y similares, que nunca recibirían: las compras no llegaban a enviarse a casa, ya que solo eran para testeo. Sin embargo, este ingeniero detectó un error que nadie más vio. Al comprar tarjetas de prepago de Xbox, la tienda le permitía reclamar los códigos para canjearlos en su cuenta, y los códigos eran válidos.

Primer mes de Xbox Game Pass por 1€

Lejos de cumplir con su trabajo, Kvashuk dedicó dos años a amasar más de 152.000 tarjetas y venderlas por lotes en plataformas de criptomoneda, donde los compradores luego las vendían más caras en tiendas de keys. Primero empezó con tarjetas menores, de 5 y 10 dólares, y pasó luego a cantidades de 100 dólares. Al final, creó un bot que automatizaba el proceso, para canjear las compras más rápido.

El acusado se excusó diciendo que todo era ‘un experimento’Fue tal su volumen de “producción”, que este ingeniero controlaba por sí solo la amplia mayoría del mercado de reventa de keys de Xbox, y podía influir en sus precios al aumentar o reducir el suministro. Obviamente, Microsoft no tardó en darse cuenta de que había un número inusual de claves de prepago a la venta por canales no oficiales, y en 2019 se produjo la detención. Suponemos que el hecho de que uno de sus ingenieros tuviera un hidroavión, un yate y varias mansiones, además de algunos millones en el banco, fueron unas pistas muy difíciles de obviar.

Xbox Live

Por su parte, Kvashuk se excusó afirmando que hizo todo esto como un experimento para incrementar el gasto en la tienda de Microsoft, como parte de su trabajo. Su argumento no cuajó con la justicia, y le han condenado a 9 años de prisión y la devolución de 8,3 millones de dólares. ¿La moraleja? Robar está mal, y las grandes compañías no son tan tontas como algunos podrían pensar. Más allá de esta noticia, os recordamos que en 3DJuegos podéis repasar todos los anuncios de Xbox y Bethesda del E3 2021, con varios títulos destacados.

Cambiando de tema, actualmente puedes unirte a Xbox Game Pass pagando un euro por el primer mes y disfrutar así de una extensa colección de videojuegos.

Suscríbete al canal de 3DJuegos en YouTube

Xbox, Xbox Live, Microsoft y Robo.

Selecciona tu moneda